Mango maduro y cítrico fresco — la tropicalidad sin sobresaltos. Una mezcla afrutada con un perfil casi de sorbete, donde el mango aporta dulzura natural y el cítrico aclara cualquier saturación.
Excelente helada con una rodaja de lima fresca o caliente en mañanas frescas. Maridaje natural con sushi, pescado a la plancha o cualquier comida con frutas tropicales.